No es la discapacidad lo que hace difícil la vida, sino los pensamientos y acciones de los demás.




domingo, 1 de julio de 2007

Tener un hijo Autista....por mi amiga y compañera Inma

Hola a todos, cojo el guante que me da Mari, para hablaros un poco del autismo. Mi hijo Miguel tiene 8 años y fué diagnosticado de autismo con casi 4 años. Hasta entonces fui peregrinando por diferentes pediatras, neuropediatras, psicólogos... En esta edad Miguel no hablaba, bueno sólo tenía ecolalias es decir repetía las frases que otros decian sin saber que significado tenían, por ejemplo, le encantan las pelis de Disney y con 4 años era capaz de recitarte sin errores, el anuncio legal que había en todas las cintas "Se prohibe la reproducción total o parcial de..." te decía hasta el artículo de la ley que aparecía. Pero esto no le servía para nada, evidentemente. Su problema principal es que no entendía nada del lenguaje oral, era como si le hablaramos en chino, y además no sabía pedir lo que que quería, con lo que cada vez que quería algo y no lo adivinábamos, montaba una rabieta de escándalo, gritos, patadas, se pegaba a sí mismo... Bueno trabajamos mucho con él, contactamos por esta época con una terapeuta maravillosa, que consiguió conectar a Miguel con el mundo, le inició en la comprensión. Trabajó con pictogramas y Miguel empezó a comunicar, esto fue importantísimo no sólo porque podía pedir cosas si no porque ésto hizo que las rabietas disminuyeran bastante, aunque de vez en cuando aún las tiene. Miguel tiene problemas para relacionarse con los demás, principalmente con los niños. No juega como cualquier niño, a él le encantan los vehículos y se dedica a hacer largas filas de coches, trenes, tractores... No sabe jugar a imaginar cosas. Le gusta tener gente alrededor, aunque al mismo tiempo su juego es solitario. Tiene algunas fijaciones, si vamos a algún sitio concreto le gusta que hagamos siempre la misma ruta, si alguna cosa la iniciamos con un orden concreto, éste ya será para siempre, porque cuesta cambiarle algunas cosas. Su lenguaje aunque va mejorando es poco creativo, normalmente son ecolalias (lo de repetir lo que dicen otros) pero ahora aplicado en contexto, por ejemplo para decir que algo está sucio dice "tiene mocos". Esto es porque cuando tiene mocos, yo se lo digo y le limpio, él ha entendido que sucio es "tiene mocos" y ahora cualquier cosa sucia es así. Aunque últimamente la está cambiando por ¡cuanta suciedad! y cada vez que ve algo mínimamente sucio dice esto, y a veces nos ha puesto en algún compromiso. Además Miguel es super cariñoso, le encanta abrazarnos y darnos besos, a su hermano Roberto lo achucha muchísimo. Cuando era más pequeño no entendía los sentimientos o los estados de ánimo, se trabajó mucho con él, y ahora asocia contento a la risa, triste al llanto, y entiende un poco mejor que todos podemos estar de diferentes maneras. Tengo mucho más que contar de Miguel, pero tampoco quiero alargarme demasiado. Otro día os contaré las diferentes luchas que hemos ido teniendo para que se respeten sus derechos, que no son pocas y sólo tiene 8 años. Para acabar os diré que a todos nos ha enseñado mucho, no sólo a la familia, tambien a sus compañeros de clase. A veces a los niños sólo les enseñamos que si no eres guapo, delgado, simpático y perfecto estás fuera, los niños deberían aprender que el mundo es grande, que hay sitio para todos y que cada uno podemos hacer un poquito para que esto se cumpla. En fín, en la lucha estamos, saludos a todos, Inma

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